Ford Probe II (1993-1997)

Las fábricas de Ford en Flat Rock, Míchigan -Estados Unidos- daban cabida en 1992 a la producción de la segunda y final generación del Probe de la marca del óvalo.

Ford Probe II (1993-1997)

El Ford Probe fue un coupé que inicialmente se introdujo en 1989 y que reemplazó al EXP como deportivo de la marca. Su objetivo era cubrir el hueco que ocupó durante años el Capri en Europa, incluso el Mustang en América del Norte. Debido al tipo de tracción del Probe, no cuajó entre usuarios del Mustang. Aun así, tras el éxito del modelo, Ford decidió renovar esa inicial versión con la segunda generación, que comenzó su comercialización apenas 4 años después de la salida del primer modelo de Probe.

El Ford Probe adquiere plataforma del Mazda, y muchas piezas originales -ahora repuestos- eran comunes con el Mazda MX-6. Esto fue gracias al acuerdo entre la compañía japonesa  y la estadounidense, beneficiándose ambos de piezas interiores y exteriores.

Sus rivales más directos no podían ser otros que el Toyota Celica en Europa y el Acura Integra en USA.

Ford Probe II (1993-1997)

La segunda generación del Probe se puso a la venta en agosto de 1992, aunque se vendía como modelo del 93. Tuvo cuatro años más de vida hasta que dadas las escasas ventas del modelo en 1997, Ford decidió retirarlo del mercado apresuradamente, para que lo sucediera el Cougar en Europa.

El motor del Probe II era delantero transversal de 6 cilindros en V a 60 grados de inyección electrónica multipunto EGI con sonda lambda y catalizador de tres vías, y una cilindrada de 2497 centímetros cúbicos con cilindros de 84,5 x 74,2 mm. Su bloque y culatas eran de aleación ligera con un cigüeñal de 7 apoyos, con 4 válvulas por cilindro y doble árbol de levas por culata, accionado por correa dentada. Con ello producía 165 CV a 5.600 rpm y a partir del año 1995, 163 CV a 5.400 rpm. Su par motor era de 22,1 Nm -21,6 Nm a partir de 1995-, ambos conseguidos a 4.800 rpm. Pero hubo inicialmente en Estados Unidos, una versión base de 2.0 litros, a partir de 1994 con transimisión automática de origen Ford -se fabricaba en las plantas de la empresa en Batavia, Ohio-.

Como mencionamos antes, el Ford Probe II transmitía su fuerza a las ruedas delanteras, y lo hacía mediante un cambio manual de 5 velocidades de origen Mazda, con embrague monodisco en seco autoajustable con mando hidráulico. Se podía adquirir el modelo automático de 4 relaciones de forma opcional, que para el modelo de 2,5 litros era también de origen nipón.

Interior del Ford Probe II (1993-1997)

La suspensión delantera y trasera era independiente tipo McPherson, con triángulos inferiores y resortes helicoidales en la parte delantera, y dobles brazos de mando y brazos arrastrados en la zaga. En ambos casos los amortiguadores eran hidráulicos de doble tubo y con estabilizadora -de 27 mm. delante y 12 mm. detrás-.

La dirección asistida era de cremallera y piñón, dando un diámetro de giro de 10,6 m. con 3 vueltas de giro del volante.

En lo referente al frenado, poseía cuatro frenos de disco, ventilados delante y macizos detrás, con ABS y llantas de aleación ligera de 16 pulgadas con neumáticos de 225 de sección.

El Ford Probe II medía 4.544 mm. de largo, 1.773 de ancho y 1311 de alto, con una batalla -distancia entre ejes- de 2.614 mm., aunque estas cotas exteriores variaron ligeramente según las distintas versiones -GL o GT- y los años de salida de los modelos -anterior a 1995 o posterior a ese año-.

Ford Probe II (1993-1997)

Al montar el motor en la zona delantera, además de la tracción, el reparto de los 1269 kg. de peso se hacían en una proporción del 62,5% en la zona delantera, y 37,5% para la trasera.

De la fábrica AutoAlliance Internacional en Flat Rock, el Ford Probe base o SE salía con un precio de 13.000 dólares con motor de 2.0 litros y cambio automático. El GT comenzó a venderse por 15.504 dólares con motor V6 de 2,5 litros, y bastante más equipado -asientos eléctricos, airbag, radio, llantas de aluminio de 5 radios, volante de cuero, faros antiniebla, etc.

Si bien el diseño fue muy cuidado replanteándose la atracción de clientes femeninos, la calidad no fue el máximo exponente del modelo en esta segunda versión. Hubo fallos y quejas de clientes que Ford tuvo que subsanar mediante llamadas a revisión; hasta nueve.

En 1994, Ford sacó una versión especial con pintura "Orquídea Salvaje", asientos negros con inserciones púrpura y alfombrillas bordadas con las letras "PROBE".

En el mismo año salió la versión SE -Sport Edition- con varios detalles deportivos del GT.

Ya en 1997 -último año de producción del modelo deportivo de Ford- salió la versión GTS. Esta versión no variaba respecto a la GT, aunque sí exteriormente con una rayas dobles -blancas o negras- desde el capó hasta el paragolpes trasero, un alerón y unas llantas de nuevo diseño.

 

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