Chevrolet Volt

Mientras que en Estados Unidos Chevrolet se hace pionera en este tipo de modelos híbridos de autonomía extendida, en Europa llegará a finales de este 2011, muy acorde con su primo-hermano, el Opel Ampera.

Es un modelo único capaz de recorrer 560 km en total, lo que le hace especialmente útil para eventuales viajes. Tiene autonomía eléctrica total durante 60 kilómetros con las baterías totalmente cargadas, por lo que la mayoría de las personas cubrirán todos los trayectos diarios de forma totalmente ecológica.

Chevrolet Volt

Su longitud es de 4,5 metros de longitud, pesa 1.715 kilos y sólo se comercializa en versión de cinco puertas. El depósito de gasolina, que aumenta su autonomía, es de 35 litros, cuyo consumo medio es de alrededor de los 7,7 litros de combustible cada 100 kilómetros.

Para recargar la batería de ión-litio del Volt sólo necesita una toma de corriente. En los países donde el voltaje de la corriente eléctrica es de 110 voltios, la carga completa tarda entre 10 y 12 horas. En España bastan 4 horas para cargarlo en un enchufe convencional de la red eléctrica (240 voltios). Además, podemos programar la carga y aprovechar las tarifas eléctricas más ventajosas, amén de controlar el proceso de carga desde cualquier ordenador e incluso desde algunos teléfonos móviles. La capacidad de la batería, es de 16 KWh  y pesa casi 200 kilos, es en forma de "T" y  está situada en la zona central del vehículo, perdiendo por ello la quinta plaza. Cuenta con un sistema propio de refrigeración por líquido que la mantienen siempre a la temperatura óptima de funcionamiento y que preserva su longevidad. Funciona con fiabilidad en el abanico de temperaturas comprendido entre los -25ºC y los +50ºC -más que suficiente para condiciones, incluso extremas-.

El Volt cuenta con un sistema de gestión térmica que controla la temperatura de la batería para optimizar la carga, del mismo modo -aunque bastante más sofisticado- que en radio control se usa el balanceo de baterías y el control de temperatura de carga. Con bajas temperaturas, la batería se precalienta al cargar. Si por el contrario hace calor, el sistema se encarga de enfriarla durante la carga. Este sistema permanece operativo mientras se circula con independencia de la fuente del origen de la energía de propulsión (batería o motor térmico), y no permite que se cargue o descargue por completo, para prolongar su duración (la ventana de carga oscila en torno al 65% de su capacidad máxima). En Estados Unidos la garantía es de 8 años o 160.000 km., y esperamos algo similar en Europa.

Interior Chevrolet Volt

Sus emisiones a la atmósfera son nulas mientras se alimenta de la carga de la batería. En el momento en que esta cae por debajo de un nivel determinado, entra en funcionamiento el motor de gasolina. La propulsión en todo momento es eléctrica, pues el motor de explosión sólo sirve para la carga de la batería o el mantenimiento de esta en unos niveles mínimos de funcionamiento.

El motor del Chevrolet Volt es de gasolina con 1,4 litros de cilindrada y 86 CV de potencia (63 kW). El propulsor eléctrico cuenta con un par motor de 368 Nm y alcanza los 151 CV (111 kW).

El aire acondicionado y la dirección asistida son eléctricos, mientras que en función de las condiciones, la calefacción puede funcionar mediante el líquido de refrigeración o la electricidad. El sistema eléctrico recupera la energía producida por las desaceleraciones o las frenadas suaves.

Batería en forma de "T" del Chevrolet Volt

Destacan los relojes por su ausencia, que cambia por una pantalla de 7 pulgadas de alta resolución en color, donde aparecen los datos de velocidad, carga de la batería, gasolina restante, presión de los neumáticos, etc. Otra pantalla táctil en la consola central se ocupa de la gestión de elementos tales como el climatizador, el navegador o los ficheros multimedia. 

El fabricante afirma que cuando circulamos propulsados únicamente por la batería, el coste de funcionamiento es de 2,6 céntimos de euro por kilómetro al precio actual de la electricidad en España. Si por el contrario circulamos con gasolina, el importe se dispara a los 9,24 céntimos de euro por kilómetro, aunque Chevrolet se basa en determinados estudios que aseveran que el 80% de los conductores europeos recorren menos de 60 kilómetros al día, por lo que el coche funcionaría como un eléctrico puro con cero emisiones.

Si nuestros recorridos diarios son cortos, podemos utilizarlo como un vehículo eléctrico al uso, aunque permite, si es necesario, recorrer muchos kilómetros gracias al motor de explosión, donde radica su gran ventaja frente a un eléctrico puro.

 

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